domingo, 6 de noviembre de 2011

Footloose

Cuando la gente no tiene ganas de pensar demasiado, pero quieren sacar pasta —lo cual sucede más a menudo de lo que nos pudiéramos imaginar— les da por aprovechar lo que ya crearon otros e imitarlo. Esto, en Hollywood y por contagio en el resto del mundo, se denomina remake.

Es curioso, la primera vez que leí esta palabra referida al mundo del cine fue en Cinemanía. Una revista a la que me aficioné gracias a las horas de espera en las salas de urgencia del hospital. De hecho, fue en una de esas excursiones cuando mi madre me compró la primera. Era mensual y valía 500 pesetas, ¡un pasote! Además, creo recordar que era la que traía en la portada una foto de Michelle Pfeiffer  y, dentro, venía un reportaje sobre Brad Pitt y Se7en.

La cuestión es que, el día 4 de noviembre, estrenaron el remake de Footloose. Y, aunque la versión original de 1984, en su día, me encantó, no creo que vaya a ver la nueva.

Sí, sí, me gustan las películas donde cantan y bailan. Ahora, que nos hemos vuelto todos más cool, las llamamos musicales y decir que te apasiona este género te da cierto aire pseudo–intelectual bohemio. Pero, claro, no puedo evitar pensar que, mientras al resto de la gente le viene a la cabeza El fantasma de la ópera, yo me los imagino viendo una de Pepa Flores, la artista antes conocida como Marisol, antes conocida —en su casa a la hora de comer— como la Pepi. Y es que si eres de musicales, eres de musicales...

Y la culpa la tienen las bandas sonoras, asumámoslo. Yo no puedo escuchar la canción de Kenny Loggins sin ponerme a dar saltitos —hay quien lo llama bailar— y tararearla. Quizás, tenga algo que ver el hecho de estar entre el repertorio de una de las funciones que hice de casi adolescente, con sus tropecientas vueltas, patadas al aire artísticas —que ahora me saldrían más bien artríticas— y movimientos de caderas inquietas, brazos dislocados y cabezas poseídas.

¿Qué queréis que os diga...? Que yo bailara eso ahora, la versión de Blake Shelton y casi todos los remakes tienen algo en común: su momento pasó. Podemos disfrutar mil veces del poso que nos dejó, pero reciclarlo y embotellarlo para sacar provecho... no sé, no sé.

¿Le damos una oportunidad a ésta?

PD. La foto de aquel día, ¡con el maiot fluorescente del revés!, ya si eso... la cuelgo en otra ocasión, ¿vale?

8 comentarios:

  1. Últimamente hay mucho remake que es exactamente lo que has dicho, pocas ganas de pensar y muchas de sacar dinero de alguna idea que ya lo dio en su momento. No soy yo muy amigo de ellos y reconozco que algunos de ellos parecen prometedores y acabo cayendo pero nada como el original.

    He visto que van a hacer un remake de Dirty Dancing.... creo que voy a vomitar por adelantado. Estas películas tuvieron su momento y estuvieron bien pero no puedes adaptarlas y esperar que sigan gustando.

    Espero la foto porque tiene que ser para no perdérsela.

    Un abrazo.

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  2. Hola, Alejandro!

    Estoy contigo... Se puede tomar una idea y luego mejorarla. Pero rehacer películas que tuvieron su encanto, precisamente, porque fueron en otra época...

    ¿Alguien se imagina un remake de El graduado?

    Un besazo!

    PD. La foto... jajajaja.

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  3. Estoy de remakes hasta el kiwi!!!!
    Y no, no le pienso dar ninguna oportunidad ni a uno solo.
    He dicho.

    Besos!

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  4. Qué tía... haciendo promoción de su blog hasta aquí, que no lee ni el tato!

    Yo sigo indecisa... no sé. Es que los musicales... aimss.

    Más besos para ti!!


    PD: Para cuando me sigan las masas: http://hastaelkiwi-aliena.blogspot.com/

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  5. jajajajajajajajajja, es una simple expresión :P

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  6. Estás en el sitio adecuado!!! Exprésate, di lo que piensas, saca lo que llevas en el interior de tu mente!! Ya me ocuparé yo de moderar los comentarios.

    Muak!

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  7. Vamos a por el tercero de la mañana,sigo son dormir y con un sólo café y esto sólo tiene dos explicaciones:
    1_ Se me ha atrofiado la parte del cerebro que controla el sueño por haber visto películas de madrugada en el canal Paramount.
    2_ Lo que estoy leyendo me resulta cuando menos interesante.
    Ufff menuda chapa me acaba de soltar un parroquiano en el bar, por más que me he hecho el sordo y con los cascos puestos escuchando a Mirabai, le he tenido que seguir el debate sobre los beneficios de el ajo crudo, el perejil, también sobre los engaños alimenticios que estamos sufriendo......... Etc.
    Vamos al asunto, no suelo ver, remates de películas que me han marcado en su tiempo, pero si remakes de películas en las que recuerdo que podían mejorarse en su día... Aún así no me libro de decepciones.

    Besos.

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    Respuestas
    1. En general... creo que en la vida, por más que nos protejamos, no nos libramos de decepciones, ninguno. Las hay más profundas y más insignificantes, pero ahí están.

      A mí, esta película en su versión primera me gustó... la segunda aún no la he visto. Es que no me gustan ni los protagonistas. :/

      Besos!

      PD. Esos parroquianos que le dan colorcito al café de la mañana en el bar... Si vais por eso, no lo niegues! ;P

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