Me preguntaban ayer qué había pasado, al final, con el «suéter».
Pues nada... Se lo llevas a mamá y ella pone en práctica todo eso que aprendió de su madre y de su abuela, pero que tú no tuviste tiempo de... digamos, perfeccionar porque estabas leyendo o ideando alguna. Eso que ella sí aprendió en el colegio, seguramente, durante las horas en que tú calculabas la intensidad eléctrica entre dos puntos, aplicando la Ley de Ohm. Es decir, conocimientos útiles para la vida real donde los haya.
Ella solucionó el problema, no se perdió una prenda de ropa en manos de la obsolescencia programada —con días de antelación— y tú, sentada, mirabas.
¿Conclusión?

Qué grandes son las mamis :D en mi casa yo soy la que más cose de las dos...
ResponderSuprimirQué bonitas artes las de la costura y el remiendo, artes que se han ido perdiendo porque no las practicamos. A cambio podemos mandar mensajes de texto a la velocidad de la luz y tener más pulsaciones por minuto en el pulgar que una mecanografista en los diez dedos.
ResponderSuprimirBuena reparación, la obsolescencia programada encontró su némesis y tú reencontraste tu sueter.
Besos.
Sí son grandes, Ana... Yo no soy torpe en las manualidades, siempre ha sido una cuestión de atención. Me sucede igual con temas de cocina. Si es algo que requiera mi atención constante, estar pendiente de distintas cosas, soy capaz.
ResponderSuprimirEn realidad, soy una máquina siguiendo las intrucciones. Por eso recetas complicadas o montar muebles de IKEA, genial, hasta divertido. Pero... lo de esperar a que empiece a hervir y luego blabla... No, me distraigo leyendo o mirando a las musarañas. Así que coser... botones y porque mi abuela se empeñó seriamente en que aprendiese al menos eso.
Y tú... es que eres una artista. Mucho tendría que coser tu madre para ganarte!
Un beso!
Jajaja, Alejandro... ella, precisamente, dice: "¿Mensajes a mí? Para eso me tengo que poner las gafas, no, no. Tú llamame y me lo cuentas tú."
ResponderSuprimirPero he de decirte que... también fue a clases de macanografía. Cuando éramos niños, nos pasaba los trabajos del cole con una Olivetti que le regaló su abuela. Mientras que yo aprendí a teclear con el método MSN... ejem, ejem.
¿Y tú?
Haaalaaaa, eso es trampaaa!! no se vale... Tendrías que haberlo cosido tú, jejeje...
ResponderSuprimirEspero no haya leyenda urbana sobre rotos en ropa, al estilo 7 años mala suerte como los espejos; uy uy uyuyuyyyyy
PD: Al fin he podido comentarrr, yuuuhuuuu... He buscado por internet hasta solucionarlo. Ole mi media sangre baturra, jajaja
Nefer... si lo tengo que coser yo, hubiera hecho ahí, como dice mi abuela, "un culo-pollo" de campeonato.
ResponderSuprimirUn besote!
PD. Jajaja, ¡cuidadín con Nefer! Que se lía el cachirulo a la cabeza y ¡no se le pone nada por delante!
Le ha quedado perfecto! qué artista tu mamá.
ResponderSuprimirPor cierto, yo también aprendí a teclear con el método Msn XDXDXD
¿Mi mamá? Jeje...
ResponderSuprimirQué grande el MSN... cuánto ha hecho por la mecanografía del mundo. Pero, ¿sabes?, yo aprendí otras muchas cosas usando el MSN, más de lo que pudieras imaginar...
Más besos!
Querida, me lo dices o me lo cuentas? yo sí que aprendí cosas....
ResponderSuprimirXD
Muaks!
Reina mora, te lo digo, pero no te lo cuento... ya quisieras tú que te lo contara :)
ResponderSuprimirCiao!
Observo que eres bastante lista y te diste cuenta tú sola de la opción mamá. No sé si esto sonará machista, pero deberían de recuperarse las clases de 'labores' en los colegios. De qué narices me sirvieron a mí las clases de tecnología o cultura asturiana?? Pa naaaada! Mejor habría estado aprendiendo a coser un botón!
ResponderSuprimirYa, suena machista que te mueres... hasta que añades que tendría que ser una clase para TODOS y TODAS.
ResponderSuprimirDiste cultura asturiana? Qué fuerte... yo jamás estudié cultura madrileña. Me sorprende muchísimo la preponderancia que hay en ciertos lugares sobre determinados fueros. Y eso que soy pro "la tierra de cada uno" y me encantan los rasgos de las distintas culturas y folclores.
Ciao!
Di Cultura Asturiana porque había que elegir entre ésta o Llingua Asturiana. Por aquel entonces, la Llingua estaba bastante defenestrada y no había la defensa que hay ahora. Mi santa madre decidió que no me iba a servir para nada el bable, así que los tres fuimos a Cultura Asturiana. Y resulta que ahora para plazas de periodista en Ayuntamientos y otros trabajillos exigen la Llingua. Tócate las bowls. Aunque, bueno, todos sabemos hablarlo, aunque en mi caso sin titulación.
ResponderSuprimirNo voy a comentar nada sobre las exigencias de ciertas lenguas para optar a plazas públicas. Sólo decirte que creo firmemente en la igualdad de condiciones.
ResponderSuprimirQué serio...