sábado, 24 de diciembre de 2011

Si es cuestión de confesar, no sé preparar café...

Como todos sabéis —y si no, eso es que no me aguantáis en Twitter—, mis vecinos son una joya de la Creación.

Arriba vive una familia de psicópatas que, en lugar de hablar, ladran y gruñen. Es un matrimonio ucraniano con dos niños pequeños y la madre de ella. Pero, en esta ocasión, no he venido a hablaros de los mágicos momentos que me hacen experimentar estos individuos, aunque había que mencionarlos.

Esta vez, la protagonista será la chica joven y soltera que vive abajo. Se ha mudado hace, relativamente, poco.... quizás, a finales de verano. No lo recuerdo bien, porque este año ha hecho calor hasta bien entrado el otoño.

Pues bien, esta encantadora muchachita se dedica a enchufar a Shakira a todo volumen, a eso de las ocho de la mañana, durante los fines de semana y fiestas de guardar. De esta forma, consigue que se oiga por toda mi casa, pero con especial intensidad en la habitación.

Eso, y el hecho de repetir siempre la misma lista de canciones, me hace pensar que es una selección de Spotify. Porque reconozco los temas de Shakira y con los que esta chica nos deleita pertenecen a discos distintos. Pero quién sabe...

La historia es que hasta mis sensibles pabellones auditivos —sí, después de las sesiones de berridos que me dan los de arriba y las de esta prójima, no es para menos— llegaron las motivaciones que la llevan a realizar semejante ritual cada mañana en que el resto descansamos.

Resulta que puedo deciros, sin revelar las fuentes —fue su madre, cuando vino de visita—, que esta chica madruga, entre semana, muchísimo —y los fines de semana, también, señora— porque trabaja en la otra punta del extrarradio. Es decir, a una hora tonta en coche. Y debe de ganar pasta, porque no hay medios de transporte a esas horas y la gasolina está muy cara.

Así que... ya que se despierta —tiene la hora cogida—, y para no escuchar las discusiones que, ¡atención!, achaca a mi casa, enchufa a la colombiana a toda mecha y se pone a hacer ejercicio.
 
Lugar donde aquí se suele ir, también, a hacer deporte.

Tiroriríii, taririroríii... —música de talk show—, la pobre criatura dejó su casa, en cuanto pudo, porque sus padres mantenían acaloradas discusiones. En realidad —versión de la madre—, el padre lo dice todo a gritos y tiene un carácter explosivo que hace ignición por el más mínimo contratiempo. Así que, como arriba vive una jauría que se pasa el tiempo agarrándose de los pelos y chillando, ella intenta neutralizar ese ruido con otro sonido más armónico.

Además... como sufre de sobrepeso —¿será debido a las carencias afectivas por parte de sus progenitores?—, hace gimnasia siempre que le es posible. Con lo cual, deduzco que a estas alturas debe de parecerse a Vin Diesel.

Se quejará...

Lo que esta chica no sabe, ni su madre parece haberle contado tampoco, es que los que dan esos gritos son los ucranianos —a los que ella se une para atormentarnos— y que, ahora, vive en un sitio con un montón de espacios verdes donde es más sano hacer ejercicio.

"...y no entiendo de fútbol. Creo que, alguna vez, fui infiel. Juego mal hasta al parqués y jamás uso reloj. Y, para ser más franca, nadie piensa en ti como lo hago yo."

8 comentarios:

  1. Mmmm, me parece muy bien que la muchacha quiera evadirse, pero:

    1- Sabe qué existen los auriculares? no molestas y aún te evades más!!

    2- Sabe que hay más cantantes? no sé, un variadito de vez en cuando también es de agradecer a uno mismo

    3- Yo me iría con cuidado de las miraditas que te pueda echar al pensar que eres tú si os cruzáis en el rellano o si tenéis ascensor. Yo no subía ni bajaba con ella ni por un lado ni otro.

    4- Qué mala leche la madre, que no le ha aclarado que no eres tú!!

    en fin, Serafín!!! q sea leve y paciencia

    Un abrazoteee

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  2. Si a mí también me parece estupendo que quiera evadirse, pero no a costa de los demás.

    1. Sí, pero, igual, al dar saltos gimnásticos se le caen... o eso pensará ella.

    2. Calla, que hoy ha metido dos fichajes nuevos... Juan Luis Guerra (no puedo, no puedo!!) y Carlos Vives.

    3. No, no la conozco en persona... pero si ella me ve y piensa que soy la de los gritos, lo mismo le gruño un poco, para ver si la intimido.

    4. Pues, quizás, la madre se lo dijo... pero la nena se lo pasa por el forro. Vete a saber... Esto es hasta que baje y le pregunte, toda seria, si se le han acabado las pilas del sonotone.

    Otro abrazo gigante para ti!!

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  3. Vecinos molestos... Todos tenemos alguna historia similar al respecto. Creo que nadie se libra de esto. Pero, como dice Nefer, sería conveniente aclararle a la "gimnasta evasiva" que existen unas cositas llamadas auriculares (o cascos), que hay zonas verdes muy amplias y estupendas para hacer ejercicio, mil veces mejor que hacerlo en casa... Y que los que gritan son lo ucranianos, no tú.
    En fin, paciencia...
    Un beso y feliz Navidad! :)

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  4. Ya, La gata, pero no tengo ni idea de quién es... Sólo reparo en su existencia los días en que me despierta.

    Uno de estos días... tengo que bajar y decírselo.

    Feliz Navidad para ti también! :)

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  5. Killa veo que vives en una casa donde no te vas a aburrir nunca jejeje

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  6. Tu edificio es HIPERentretenido jajajaja. Déjate de paparruchas y baja el próximo día a pedirle con educación que no sea tan ordinaria!!!!

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  7. Jajaja, 40añera, ¿te das cuenta? Me río yo de 13, Rue del Percebe!

    Muaks!

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  8. Aliena, es que... cuando pone la música, no estoy en mi mejor momento y veo mi educación alejarse de mí corriendo.

    Si bajo... tendría que ser un día en que mi estado espiritual en conjunción astral con el karma de mis anteriores vidas estuviera alineado en la IV Casa de Júpiter, neutralizando a Marte, dios de la guerra... por que si no, salimos en los tebeos!

    Muaks!

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