Me siento. ¡He conseguido sitio no-interior! Aunque enfrente va otro vacío. Pero los que se sientan después, a mi lado, son una pareja y prefieren ir juntos... total, para no decirse nada en todo el camino.
Él, el primo «alto» de Woody Allen y ella, la hermana pobre de María Conchita Alonso, con una especie de polainas en las botas de lo más horteras. En el otro rincón Miss Marple, leyendo. Y en el banco opuesto, empezando por mi derecha: una que parece que se ha escapado del rodaje de El señor de las bestias, con la cinta en el pelo y todo; a su lado, una versión trasnochada de Paz Vega, leyendo La voz dormida y, finalmente, la típica madre pintona que me lleva botas con cuña de Zara. ¡Plástico!
Todos muy serios... y a los 15 segundos, se cierran las puertas. Silencio... roto por el ataque de risa que tienen dos chicas a mi izquierda, las veo por el reflejo de las ventanillas.
Aunque llevo los cascos —Somewhere over the rainbow—, puedo oírlas. Me cuesta no contagiarme, me sonrío... me pongo una mano en la boca, disimuladamente. Miro hacia el banco de enfrente y los veo a todos con los labios apretados, reprimiendo la carcajada.
Las chicas no pueden parar. Una de ellas se ahoga, sofocada, intenta darse aire, abanicándose con un folleto. Respira, se tranquilizan.
¡Uff!, parece que lo hemos conseguido... hasta que vuelven a estallar.
¿Nos cuesta reír?
A mí mucho, me cuesta mucho!!
ResponderSuprimirPD: Una vez me dijeron que me parecía mucho a ese tío (a Ronan Keating) pero no me lo creí.
vaya, yo creo que como mucho me parecería a una versión menos graciosa de teté delgado o con menos arte de falete... está ahí ahí el tema :D
ResponderSuprimirPor cierto me encantan los ataques de risa.
Jijijiji me apasionan esos ataques de risa incontrolables y contagiosos. Reir es salud y felicidad... hay que reir más!!!!
ResponderSuprimirMuaks!
pd: qué bueno, no paro de imaginar cómo será la hermana pobre de María Conchita Alonso. Duda: antes o después de las cirugías???? O_o
Bienvenido, Horacio!
ResponderSuprimirQuizás, lo justo sería que no nos costara tanto reír en la vida. Es sano y gratis, una de las pocas cosas gratis que hay en este mundo de intereses, ¡de momento!
Pues Ronan Keating es un tío muy guapo...
Ana, ¿cómo vas a andar tú falta de gracia? Anda, anda... Eso no cuela.
ResponderSuprimirA mí también me encantan :)
Ingrid, ésta era pobre, no tenía para cirugías ni nada... Y si eres de imaginártela sin todo el gotelé que lleva esta señora en la cara, pero manteniendo la cantidad de laca en la superficie capilar, entonces tendrás a la de las polainas horrendas.
ResponderSuprimirPor dios, es que no entiendo cómo la gente sigue algunas modas... Que algo "se lleve" no quiere decir ni que a ti te siente bien ni que sea bonito!!
Beso!
Vale, me la imagino como en la época en que protagonizaba Alejandra... en mi tierna adolescencia...jajajaja
ResponderSuprimirAlejandra?? Jajaja, yo a esta mujer no la he visto más que en películas malujas, haciendo de señora de la limpieza y papeles de ese palo.
ResponderSuprimirAhora mismo me voy a investigar cuándo se emitió eso de Alejandra y a aplicarle la fórmula de las ecuaciones de segundo grado para saber cuántos años tienes... tirorí...
;P
Jajajajajaja me parto! era una telenovela buenísima XD
ResponderSuprimirTú veías telenovelas en tu tierna adolescencia... allá por 1994? Nos estás tongando, en ese año tú ya estarías haciendo el MIR o la residencia o lo que sea... ibas a ser tú adolescente!!
ResponderSuprimirNo me lo creo!
JA-JA-JA
ResponderSuprimir(qué mala eres echando edades, monina)
JAJAJAJAJAJA... sin guiones.
ResponderSuprimir(En serio quieres que te diga cuántos años creo que tienes? Qué poco me conoces...)
No, si seguro que aciertas y todo!
ResponderSuprimirPor eso... dejémoslo correr... :)
ResponderSuprimirEso eso, corramos un tupido velo...
ResponderSuprimirMuahahaha... al final, te has rajado. Aimsss... cómo me gusta!
ResponderSuprimirJué, cómo te pasas con la madre de las botas de plástico! Hoy vi a una con unas botas que al final, arriba, debajo de las rodillas, llevaban una especie de conejo peludo. Qué cosa más horrible.
ResponderSuprimirEsa María Conchita es de telenovelas, no?? Jajajaja. Ha sido un golpe muy bueno.
Me gusta más esta versión de Over the rainbow, la ponen todos los días varias veces en cadena 100. Me CHI-FLA, me encanta, la escucho y me da un buen rollo tremendo: http://www.youtube.com/watch?v=V1bFr2SWP1I&ob=av2e
Nada, no soporto a la gente pintona. Y esa tipa era pintona cutre. ¿Dónde va una señora hecha y derecha con ropa de Zara que es plástico total? Todo por aparentar, por tener ocho pares de zapatos malujos, en lugar de un par bueno.
ResponderSuprimirLo de María Conchita esa no lo sabía, me lo descubrió Aliena, que por lo visto era super fan. Yo sólo la conocía de pelis malas, haciendo el típico papel de latina.
Escucharé la versión, aunque no oigo la radio... no soporto los anuncios ;P
Yo tengo miles de zapatos malujos y ninguno bueno! Tú y yo creo que vamos a hacer buenas migas...
ResponderSuprimirJajaja... sí, tiene toda la pinta, ¿eh? Fíjate que yo no tengo ni un solo zapato malo, son todos buenos y... carísimos.
ResponderSuprimirEn cualquier caso, a ti, todavía, te está permitido equiparte con ciertas cosas. A una señora... no.
:)
A mi que a todo le saco punta, últimamente no me sale una carcajada de esas que te dejan exhausto, en fin tengo que entrenar un poco más
ResponderSuprimirVaya... pues hay que intentarlo. Aunque te comprendo, a veces nuestra boca parece haberse olvidado de sonreír.
ResponderSuprimirMucho ánimo!!