Nunca he sido de comer demasiado ni en cantidad ni en variedad, aunque lo que me he comido mi cuerpo lo ha ido aprovechando al máximo, por lo que se ve.
Acabo antes enumerando la lista de lo que sí me gusta que si os cuento la cantidad de alimentos que soy incapaz de tomar. Ya, desde bebé, mi madre tenía problemas para que me comiera tres cucharadas de puré e inventaba mil tácticas para hacérmelo tragar. Pero no había manera... si me forzaba un poco, iba todo fuera.
Afortunadamente para ellas, según ha contado toda la vida mi abuela, había una serie de cosas infalibles. Y gracias a eso, y al hecho de que nací con un buen peso, no lo pasaron tan mal al principio. Aunque, claro, el cambio era mucho. De mi hermano, que “se comía a dios por los pies”, a mí que con un petit suisse podía tirar toda la mañana... Pero el gasto tampoco era el mismo, porque él nunca ha parado y yo siempre he sido más tranquila.
Sin embargo, si algo me gusta, no le veo fin. Racionalmente, tengo que pedir que lo quiten de mi lado porque empiezo a sentirme mal y no puedo parar de comer... “un poquito más, sólo”. ¡Mentira! Eso has dicho las dos veces anteriores.
Aunque hay unos cuantos más, os voy a hacer una pequeña lista de platos a los que jamás tenéis que invitarme si pagáis vosotros. Y en vuestras casas, menos.
Sándwich de pepinillos con mayonesa
Si no me controlo, puedo comerme unos quince o veinte pepinillos en cuestión de cinco minutos. Cuanto más agrios, mejor. Esos grandes que vienen en bote me parecen repulsivos. Tienen que ser pequeñitos y crujientes. Le das una capa finita de mayonesa a una de las rebanadas y ¡ñam!
Ensalada de queso con nueces
Me encantan las ensaladas... No me como el tomate, pero me gusta el jugo que deja. En este caso, sólo es lechuga, nueces y trocitos de queso feta, un poquito de sal y aceite.
Lasaña
La de espinacas y champiñones también me gusta, aunque sin el pimiento. Pero, realmente, mi favorita es la de carne. El sabor que le da el vino y la cebolla rallada, unido al orégano, me hace salivar...
Patatas fritas con ajo y vinagre
El ajo, físicamente, suelo quitarlo. Y luego está el vinagre... Es uno de los mejores descubrimientos del ser humano.
En otra vida o en esta, seguramente, tuve un amante italiano o algo... sí.
Ensalada de arroz
Probablemente, si las personas que me conocen tuvieran que decir cuál es mi plato favorito, ellos contestarían éste. Arroz, atún, lechuga, huevo cocido, aceitunas, pepinillos, tomate quitable... Se le pueden ir añadiendo otros ingredientes, pero para mí la versión básica es la mejor. Eso con grandes cantidades de vinagre, generosos con la sal y el aceite. No soporto esas ensaladas “secas”, pero tampoco en las que flotan los alimentos.
Leche merengada
Pero auténtica. No de esas que saben a sobre. Con limón y muuuucha canela, gracias.
¿Y a vosotros qué platos os despiertan la gula más insana, pecadores?
Pepinillos con mahonesa? en serio est´s rico' no, no voy a probarlo!! mon dieu!! En mi casa poco pillarías de todo lo dicho, a excepción de la Lasaña, pero vamos, que no pasaría nada si te la comes toda; no me iba a echar a llorar en plena pataleta en el suelo, aporreando las baldosas...
ResponderSuprimirPues yo elegir un plato, algo que me haga babear, últimamente anda difícil... Más que nada porque babeo por todo! Tengo tal ansiedad que me zampo lo que sea, disfrutando como una vaca pastando en el campo, saboreando, etc... Creo que a mí si sale más barato hacerme un traje que invitarme a comer XD jajajaja
Besos
Boooh, Nefer, está riquísimo. Y... jajaja, no es que me fuera a comer yo sola la lasaña, sino que como más de la que necesita mi estómago.
SuprimirBueno, bueno... depende del traje. ;P Está bien disfrutar de la comida. Es uno de los placeres de esta vida. Saborear...
De todas maneras, esa ansiedad hay que quitarla, pero con otras cosas... ¿Has probado a liarte a "repartir"? Eso desfoga bastante. ;)
Besos
Parece mentira que a tu edad y aún no sepas comer. Bueno, tu culo lo agradece. Seguro. Lo cierto es que yo disfruto muchísimo la comida y me gusta casi todo menos algunas verduras, el tomate, los garbanzos, el cordero... y seguro que algo más.
ResponderSuprimirA veces me gustaría ser de esas personas que no valoran la comida. Aunque creo que mi vida social perdería una parte muy importante, pues me rodea gente que aprecia la buena mesa y pasamos ratos geniales.
Respecto a mis favoritos: la pasta, la pasta. La felicidad para mí es llegar un viernes a casa, con un finde de descanso por delante, y que haya spaguettis con ajo y langostinos... Me chiiiiflan!!!
Jajajaja, yo también te quiero!!
SuprimirHaces bien en disfrutar de la comida, es un momento social y un placer.
Pero que no te gusten las verduras, ¡ni los garbanzos!, ¿tampoco el cordero bien hecho?
Espaguetis con ajos y langostinos... No lo había oído nunca, pero es que a mí los langostinos y todo el marisco me resulta %·)&/·%&$"$· No lo puedo evitar.
Besos!
No, algunas verduras sí me gustan, pero no soporto las berzas, las espinacas cocidas, el repollo... y algo más. Pero me encantan la borraja, acepto las judías verdes y las espinacas en ensalada. Los garbanzos, si no queda otro remedio, los como. No es que no me gusten en sí mismos, no vomito si los como, pero me parecen un plato prescindible, que no tiene nada que aportar, sosos, sin sustancia, blandos, ñoños, feos.
SuprimirY el cordero ni bien hecho ni mal. Me resulta un sabor muy desagradable. No puedo. Y, como me pongan una paella y pille un trocito de cordero, se me jodió la comida. Ah, se me olvidó antes, no me mola tampoco el conejo. Aunque creo que es algo psicológico. Me imagino al bicho y no puedo.
El marisco en general me vuelve loca. Creo que no hay nada de marisco que no me guste.
¿Has probado los garbanzos en ensalada? A mí me encantan, tanto así como en el cocido, pero no en la sopa. Aunque te entiendo, eso mismo me pasa con los guisantes. Me parecen una comida aburridísima.
SuprimirJajaja, creo que, después de conocer a Lola, nadie podrá comer conejo con la conciencia tranquila.
:)
Lo mio es peligroso me gusta casi todo, por no generalizar que quedaría muy feo. Bueno quita sesos, viseras, hígado y toda la casquería.
ResponderSuprimirLa lasaña me encanta pe ro la pasta es mi debilidad. Lo peor es que me gusta cocinar y comerme lo que cocino
Mier! estoy condenada a la gordura :((
Y encima eres buena cocinera!! Qué más se puede pedir!
SuprimirSí, parece que la pasta está triunfando. A mí también me encanta... A veces, cuando más sencilla, mejor. Pero tú tendrías que haber hecho patria aquí y habernos hablado de las papah con moho, que están de muerte lenta. O de los bocadillos de pata, el potaje de berros (puagg), la leche con gofio, las truchas o las ambrosías!!
Jajaja, gordura? Si no paras, es imposible que te cunda lo que comes...
Besos!!
Yo soy una de esas siesas que comen por obligación, sin hambre ni especial apetencia la mayoría de las veces. Traje por la calle de la amargura a mi madre de pequeña y también se las tenía que ingeniar de mil maneras para que comiera (cuentos inventados, discos de capítulos de la Abeja Maya, Heidi, Jackie y Nuca..etc...).
ResponderSuprimirHoy día como bastante mejor (de variedad, no cantidad) y hay platos que me gustan (a base de pasta sobre todo) pero por más que pienso no encuentro ninguno con el que no pueda parar de comer XD.
Lo sé... soy el horror para mis amigos gourmets! XDXDXDXD
Lo mío no fue para tanto. Mientras me dieran petit suisse, yogures, galletas... Ahora bien, cuando fui creciendo, es cierto que nos hartamos a escuchar cuentos en la radio, porque yo no podía hablar. Era leeenta y me distraía con cualquier cosa, tardaba siglos. Así que mi madre buscaba entretenernos, a mi hermano para que se estuviera quieto mientras comía y a mí para que no me pusiera a mirar a las musarañas. Aunque ella sigue diciéndome, aún ahora, que soy vaga hasta para comer.
SuprimirMe alegra que ahora comas mejor, aunque no sea en grandes cantidades. Cosa que sólo te pasa con los helados del Llaollao, ehemmm... ehemmm.
Está decidido. El día que nos juntemos todos, habrá que preparar pasta. :)
Besos!
PD. No, no eres el horror. Es que a la gente le da por comer cosas muy raras. Y hay que tener paladar y distinguir los sabores.
Ayyyy los helados del Llao Llao...ohhhhhh... me chiflan pero tampoco creas que me hincho. Uno pequeño a veces se me hace largo...
SuprimirOoooh, la perdición de Ingrid...
Suprimir¿Pero no te hinchas -sea cual sea la cantidad que eso implique- porque te controlas o por qué?
^^
No, porque me lleno pronto :)
SuprimirBueno, así conservas la línea. Esa suerte que tienes... ^^
SuprimirPuf, a mí me gusta casi todo, pero algunos de esas alimentos que empiezo y no puedo parar son: los Boca Bits (me vuelven loca), los pepinillos (también pequeñitos y con vinagre, como tú), las alcaparras (sí, a casi nadie le gustan, pero a mí sí, son muy similares a los pepinillos), las patatas bravas, los boquerones en vinagre, las pipas (si empiezo un paquete, no dejo de comer hasta que tengo la boca como una alpargata por culpa de la sal), prácticamente todo tipo de pasta y las pizzas, el queso de cabra y el brie,...
ResponderSuprimirY de dulce: el helado de chocolate belga de Hägen Dazs, la leche condensada, la Nocilla, los bombones, los Lacasitos...
Y voy a dejarlo ya, que me voy a ganar una fama de zampona... xD
Besos!
A mí síiii, pero no en la ensaladilla rusa. Me gusta comerme las alcaparras solas, del bote directamente. Aunque prefiero los pepinillos, son todo un invento.
SuprimirAy, las patatas bravas... y cuando las hacen con una base de mayonesa al fondo, pufff, pufff. Muy sanas, sí, aimsss. Y los boquerones en vinagre (bien hechos) es la única manera de hacer que me los coma.
Jajaja, ¡¡las pipas!! Qué vicio, y las de calabaza más. Yo tengo bolsas por casa, para situaciones de emergencia. Pero la parte de mi anatomía que más afectada se ve son los labios, que “de pronto” se me ponen a lo Celia Cruz.
Las pizzas... el queso... yo tengo un problema grave con eso y ya sin son pizzas de quesos, pa qué queremos más!
En lo dulce disentimos. A mí, el helado ese no me mola, porque el chocolate belga me resulta dulzón. Lo mío es más con el amargo, el puro. Por eso los bombones no me convencen, casi ninguno. La leche condensada no me la permite mi religión, se me ponen los pelos de punta. Y los Lacasitos están buenos, pero yo siempre he sido más de Huesitos.
Bueh, fama de zampona, si luego lo quemas todo!!
Un beso!
Loquedi.... Paella CON CORDERO?? Eso qué coj**** es? Argghhhhhh, sacrilegio!!! La paella valenciana auténtica NUNCA, NUNCA, JAMÁS lleva carne de cordero.
ResponderSuprimirLa paella lleva carne de pollo y conejo (ainsssss... :'( ) y, a veces, carne de pato y caracoles.
Pero cordero? Eso no es paella, en todo caso será arroz con cordero.
La paella tampoco lleva cerdo, ni salchichas, ni pimiento,...
Por favor: la paella no es "arroz amarillo con cosas" al gusto del cocinero.
No. Es un plato con sus ingredientes muy bien definidos.
Lo siento, me ha salido el ramalazo valenciano coñazo, pero es como si a ti te dicen que la fabada lleva, no sé, rabo de toro. Te quedas a cuadros, no? xD
Porcier, yo tampoco soporto el cordero. Sabe a hormona animal. >_<
Besos! ;)
Madre mía, con la comida hemos topado. Yo tuve la suerte/desgracia de trabajar en un italiano en mis años mozos, así que me encanta toda la cocina italiana. A eso le puedo sumar las napolitanas de chocolate y podría subsistir la mar de a gusto. Luego engo debilidad por los arroces, será cosa de nacimiento así que el problema lo supone el parar, no el empezar.
ResponderSuprimirBesos y bon apetit.
Jajaja, a mí el arroz cocido con un poco de aceite y ajo, me encanta. Es que ni me hace falta añadirle tomate ni nada. De hecho, cuantos más añadidos, peor... Soy de gustos sencillos, ya ves.
SuprimirY la pasta, como más me gusta es “alabicarbonata”, que está riquísima! ;P
Las napolitanas de chocolate son inventazo... aunque depende del tipo de chocolate. Tiene que ser del bueno, nada de leches y azúcares para adulterarlo.
B7s